Debido a la gran cantidad de pelo que tienen las chinchillas y a sus especiales características, durante los intentos y en las propias cópulas pueden quedar mechones entre el pene y el prepucio.
Desdichadamente los pelos se ubican en el contorno del pene entrelazando verdaderos
anillos que pueden llegar a estrangularlo. El resultado es una carencia del aporte sanguíneo e, incluso, una imposibilidad para orinar.
Muchos de los machos envuelven anillos de pelo tras la unión, pero la gran mayoría son capaces de limpiarse y eliminarlos sin problemas. Los inconvenientes aparecen cuando no se quitan estos anillos de las chinchillas y se aprietan.
¿Cómo darse cuenta que esto está pasando?
Puede sospecharse cuando se pueda ver el pene sobresaliendo del prepucio. El diagnóstico es habitualmente innegable cuando además se observen restos de pelo nacidos del interior del prepucio de la chinchilla. No es normal que el pene sobresalga del prepucio.
¿Qué hacer para solucionar este problema en las chinchillas?
El procedimiento pasa por la eliminación completa del anillo. Para ello hay que exteriorizarlo, extrayéndolo del interior del prepucio. Luego se intenta sacar el anillo completo o desgarrarlo para extraerlo cortado.
Esta operación no tiene mayor complicación que sujetar a la chinchilla. Por ello se
hace forzosa la colaboración de dos personas. Una que la sujete y otra que elimine
el anillo de pelo. Para poder descartar el anillo hay que exteriorizar el pene con cuidado.
En el caso de que no pueda darse solución domiciliaria este problema en la chinchilla, se debe acudir al veterinario.
¿Se puede prevenir este problema?
Lo cierto es que no existe más prevención que la revisión periódica del pene de las
chinchillas macho, especialmente en los momentos de celo de las hembras presentes.
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