Como en la mayoría de los problemas de las chinchillas, las infecciones e infestaciones parasitarias se producen generalmente por un mal manejo. Corrientemente estas parasitosis ya están instauradas en el momento de la adquisición de la chinchilla, aunque no pueden descartarse infecciones e infestaciones procedentes de otras mascotas de la casa.
Las parasitosis más naturalmente descritas son las giardiasis y las cestodosis. Aunque no pueden descartarse a priori contagios de las chinchillas a partir de alimentos contaminados, en la práctica esta fuente de contagio es muy poco frecuente.
¿Es fácil darse cuenta?
En general no hay signos clínicos en las chinchillas. Cuando la parasitación es muy intensa, puede observarse adelgazamiento, incluso a pesar de estar comiendo en cantidades adecuadas, diarrea, perdida del apetito y mala calidad del pelaje.
El tratamiento Para solucionar el problema pasa por la consulta al veterinario, que valorará cada caso concreto.
Ahora, para prevenir este inconveniente, en primer lugar hay que adquirir las chinchillas en stablecimientos que adopten las medidas preventivas adecuadas. Y una vez en el domicilio, evitar cualquier tipo de estrés que active infecciones e infestaciones latentes y mantener correctos programas de desparasitación
Quien quiera minimizar la posibilidad de contagio de ñas chinchillasa por la administración de alimentos frescos, puede lavarlos bien con agua y dejarlos en remojo en una solución de lejía alimentaria (tal y como hacen las mujeres embarazadas para prevenir la toxoplasmosis).
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