El maravilloso mundo de la lactancia en las chinchillas
Después del parto, la chinchilla pasa unas horas antes de que comience la producción de leche. El desencadenante es la ingestión de las placentas, que contienen una hormona que estimula su producción. La madre produce una cierta cantidad de leche. Y esta cantidad debe repartirse entre todas las crías. En el caso de camadas numerosas, el primer efecto negativo que proviene de este reparto es que el ritmo de crecimiento de las chinchillas "bebes" merma proporcionalmente al número de crías en lactación. El segundo efecto nocivo se deriva de las luchas que se producen por alcanzar las mamas más productivas, con lo que se pueden dar lesiones por mordeduras entre las crías. En ocasiones, estas lesiones podrían llevar incluso a la muerte de alguna cría. De todos modos, no es infrecuente ver ciertas peleas en los primeros momentos tras el parto, hasta que, pasadas unas horas, se inicia la producción de leche.
Las chinchillas tienen 3 pares de mamas, y en teoría podrían alimentar a la vez hasta 6 crías. Esto no es del todo real, ya que siempre hay unas mamas que son más productivas que otras. En concreto, las crías más fuertes siempre maman de las primeras mamas pectorales.
Durante la crianza de los primero días, la alimentación de las chinchillas madres tiene tanta importancia como durante el embarazo. Valen los mismos consejos que los ofrecidos en el artículo de la gestación, pero añadiendo que en este periodo las necesidades hídricas aumentan. Si se utilizan verduras en su alimentación, veremos que en esta época tienen preferencia para consumir las más jugosas.
La lactación se produce adoptando la madre dos posturas distintas: o bien erguida o bien tumbada. La postura más frecuente es la primera. En las chinchillas, el destete se produce entre las 6 y las 8 semanas de vida, si bien las crías mantienen el interés por mamar durante al menos otras 4 semanas más.
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