Sintetizando, nos permitimos señalar que los machos tienen un periodo reproductor similar al de las hembras., aunque en algún mes podría darse un descenso de la capacidad reproductora debida al exceso de testosterona liberada en los meses anteriores.
Determinamos el período estral como el lapso en el que el cuerpo de la hembra sexualmente activa se prepara para el acoplamiento, la fecundación y la gestación.
Las chinchillas son poliéstricas estacionales. Esto significa que son sexualmente activas únicamente durante unos meses del año; y que dentro de esos meses, existen varios periodos en los que la hembra puede quedar preñada.
En consecuencia no hay que confundir el ciclo estral con la época reproductiva de las chinchillas. La duración del ciclo estral se ha establecido entre 24 y 45 días, siendo la media de 38 días. Después de cada ciclo estral hay un periodo de tiempo en que se produce un descanso sexual en la hembra.
Nunca debes confundir el periodo correspondiente al ciclo estral con el lapso en que la hembra es receptiva al macho. Es a este momento al que llamamos celo y se corresponde con la fase del ciclo estral llamada estro. La hembra no acepta el acoplamiento durante todos los días del ciclo estral. La chinchilla hembra únicamente acepta al macho alrededor del momento de la ovulación (que es espontánea, no inducida).
Alrededor de 12 horas después del parto puede presentarse un celo que dura 2 días y que se repite unos 40 días más tarde si no ha habido fecundación.
Si observamos una chinchilla hembra, los signos externos del celo o estro son: apertura de la membrana de cierre vaginal, mucosidad vulvar y cambio de coloración de la región perineal que adquiere un color rojizo intenso. La coloración más rojiza aparece durante los 2 a 4 días que permanece abierta la membrana vaginal y se mantiene intensa durante la mayor parte de la fase luteal del ciclo estral.
Al contrario que en otras especies animales no existe hinchazón de la vulva.
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